El barco llegó a puerto a la vez que una gatita despertaba de una cabaña y salía a ver su pueblo desde una nueva perspectiva. De entre los pasajeros una joven con una capucha echaba a correr aun maleta en mano al escuchar la música de la plaza central y encontrarse cómo esperaba a Mary Jane bailando encima del escenario. Después de ver la gracia y sensualidad con la que su cambiada amiga se movía haciendo caso omiso a las quejas de la gente echó a correr a la tienda donde esta se cambiaba mientras nikki alababa como de costumbre su arte, abrió las cortinas y las dos chicas sin darle tiempo a hablar saltaron a su cuello con un grito y lagrimas en sus ojos:
-BREE!!
-Estoy en casa...
Fue lo único que pudo decir mientras el abrazo se hacía cada vez más fuerte. Se sentaron a hablar, 8 años eran demasiadas anecdotas, Breanna les contó como en esa isla le habían enseñado a no dejarse seducir por las tentaciones del mal y a dominar su miedo en situaciones de peligro además de los elementos y todo tipo de hechizos y contra hechizos, podía leer la mente incluso, pasó de ser la niñita que lloraba por alejarse de sus amigos a una hermosa y fuerte mujer, mientras las aun asombradas amigas les contaban su vida en el pueblo.
-Un momento ¿Y Emily?
-No sé, ayer la vi bajar a la playa después de estar un rato juntas discutiendo que podría subir a cantar un día cuando yo baile pero no la he vuelto a ver
-Que extraño, en fin voy a darme un paseo a ver si la encuentro, ¿quedamos para comer en tu casa Nikki?
-Vale! Hasta luego!
Salió de allí y al andar camino de la playa tropezó pero pudo mantener el equilibrio, al bajar su vista vió una gatita blanca con con un collar, la gata al ponerse de pie y mirar a la chica empezó a maullar a pasearse entre sus piernas ronroneando y tirandose al suelo para que la acariciara consiguiendolo:
-Vaya eres una hembra, que mona y que collarcito más...único...te han abandonado? Yo te cuidaré
Mientras en esos maullidos Emily trataba de hablar con ella:
-Bree soy yo! Soy Emily!! No me puedes ayudar? Bree!!
Breanna se llevó a la gatita a la comida y le dieron algunas de las sobras que esta disfrutó viendo hablar y reír a sus amigas, deseando poder ser humana para compartir ese rato con ellas. Al anochecer los padres de Nikki no aceptaron tener a la gata y la echaron, la pobre no tuvo otra opción que ir a la cabaña. Una vez se hubo ocultado del todo vió que se transformaba en humana así que salió a las rocas a cantar una noche más. Mañana le diría todo a su amiga, seguro que le podría ayudar, para algo le habría servido tanto tiempo entrenando...
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