martes, 26 de agosto de 2014
UNAS ALAS ROTAS (PARTE 1)
Esta es la historia del nunca esperado encuentro entre un mortal y un ser del cielo.
En una de las muchas nubes, jugaba un ángel tranquilamente, ésta era tan hermosa, inocente y llena de gracia qué el resto de ángeles la envidiaban así qué le rompieron las alas y la arrojaron de la nube. Un joven poeta iba paseando por una playa en busca de inspiración para unos versos de su nueva obra, cuando vió algo blanco caer no muy lejos de dónde estaba. Pudo observar qué se trataba de una chica y se acercó a ayudar.
- ¿Estás bien?
-Sí, más o menos- le respondió ella entre jadeo y jadeo.
Cuando el ángel levantó la mirada del suelo y sonrió agradecida al poeta este quedó mudo, jamás había visto tanta belleza. El pelo rubio cayéndole sobre los hombros, sus mejillas sonrosadas y los ojos tan azules como si hubiese en ellos un océano de aguas cristalinas, tan brillantes como la luna de Agosto, pero lo mejor era su sonrisa inocente. No pudo evitar sonrojarse este joven poeta ante tal espectáculo de colores vivos, aunque esto sólo era el principio de lo que ese ángel le haría.
- Porcierto ¿Cómo te llamas?- le dijo él
-Natalia ¿Y tú?
-Adam, encantado
Hechas las presentaciones estuvieron hablando toda la tarde sentados frente a la orilla del mar, contándose el uno al otro sus gustos y anécdotas y quedándose inmersos en está conversación. A la caída del sol Adam le invitó a dormir en su casa y ésta al no tener otro lugar donde cobijarse aceptó.
Así es como empieza la historia pero...¿Cómo termina?
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